La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), a través de su plataforma OCU Inversiones, publica un artículo en el que desvela cuáles son los fondos de acciones medioambientales que actualmente acumulan mayor rentabilidad.
Las acciones de aquellas compañías cuyo negocio promueve un medio ambiente más limpio y saludable, o al menos son respetuosas con el medio ambiente de cara a mitigar los efectos del cambio climático, han vivido un verdadero auge en los últimos años.
Ya en octubre de 2019, OCU inversiones analizó la oferta disponible y apostó por este sector recomendando fondos como el Nordea 1 Global Climate o el SISF Global Climate Change C que a día de hoy acumulan revalorizaciones que rondan el 63% y 74%, respectivamente.
En opinión de OCU, el sector medioambiental conserva su atractivo a largo plazo y va a ser uno de los más beneficiados por los flujos de fondos de la UE, por lo que OCU considera favorable otorgarle un peso del 5% en la parte destinada a acciones en una cartera bien diversificada.
De cara a elegir un buen fondo de acciones del sector medioambiental, OCU aconseja tener en cuenta lo siguiente: (1) si ha demostrado una buena gestión en el pasado, al menos en los últimos 5 años, (2) que exista regularidad en la obtención del rendimiento, (3) que tenga unos costes ajustados, (4) un buen binomio rentabilidad-riesgo y (5) un comportamiento consistente.
Teniendo en cuenta estos factores se puede separar el grano de la paja y ver si un fondo ha demostrado una gestión floja, aceptable, buena o excelente.
En este sentido, a 31 de agosto de este año, fondos como el Nordea 1 Global Climate and Environment o el SISF Global Climate Change, han obtenido un rendimiento a un año de un 23,8% y un 18,2%, respectivamente; mientras que otros fondos de su misma categoría que apostaron por el medioambiente y merecían a ojos de OCU inversiones una peor calificación como el Templeton Global Climate Change A, sólo han obtenido un 11%.
OCU advierte que si bien, la oferta financiera en este campo ha ido creciendo, el inversor ha de tener en cuenta que dentro de las que dicen cumplir con estos criterios pudiera haber versiones edulcoradas de la realidad. Es aquí donde el rol de los reguladores del mercado desempeña un importante papel para desenmascarar engaños. Un ejemplo de su actuación es la investigación que están llevando a cabo la SEC y BaFin, los reguladores de Estados Unidos y Alemania, respectivamente, sobre DWS, la filial de gestión de activos de Deutsche Bank, por exagerar los criterios que sigue en materia de ESG (sociales, medioambientales y de buen gobierno).











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