Los hoteles se mantienen en la actualidad como uno de los productos inmobiliarios más cotizados tanto en zonas urbanas como en los principales destinos vacacionales del país.
Según datos de la consultora inmobiliaria Laborde Marcet, el producto más buscado es un hotel de a partir de 80 habitaciones, con precios que se mueven entre los 200.000 y los 600.000 euros por habitación, dependiendo de su ubicación, lo que significa que el precio total de la operación oscila entre los 15 y los 50 millones de euros.
Más allá de Barcelona y Madrid, otras ciudadaes como Marbella, Málaga, Palma, Bilbao o San Sebastián registran un incremento notable del interés de fondos de inversión y family offices, que tratan de adquirirlos a precios más competitivos que antes de la pandemia.
La última operación ha sido la compra, por 18, 5 millones de euros, del hotel Tryp de Chamberí, en Madrid, por parte de la socimi All Iron. El proyecto prevé la rehabilitación del inmueble situado en la calle José Abascal, 8, para convertirlo en 48 serviced apartments, destinados a alojamientos de corta y media estancia, tanto de carácter turístico, como familiar o de negocios.
Pero entre las más importantes destacan la adquisición, por parte de Brookfield, de la cadena hotelera Selenta Group, en una operación de 440 millones de euros, que se queda tanto con el negocio de gestión como con los cuatro hoteles que tenía en cartera la compañía propiedad de Jordi Mestre, actual presidente del Gremi d’Hotels de Barcelona.
También muy destacada la venta de ocho hoteles de Meliá a una sociedad participada por Bankinter en una operación de 203 millones. Descontada la participación residual de MHI, impuestos y otros costes, el impacto en la caja del Grupo Meliá es de 170 millones de euros, generando plusvalías contables por importe aproximado de 62 millones de euros.










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