Los dividendos mundiales han alcanzado un nuevo máximo histórico. En el segundo trimestre de 2026, las empresas de todo el mundo repartieron 827.300 millones de dólares entre sus accionistas, un 7,9% más que en el mismo periodo del año anterior, según el último informe Dividend Watch, que forma parte del Capital Group Global Equity Study.
El dato confirma que la mejora de los beneficios empresariales no solo se está reflejando en las cotizaciones bursátiles. También está aumentando la remuneración directa al accionista. El crecimiento subyacente, que ajusta el efecto de los tipos de cambio, los dividendos extraordinarios y otros factores técnicos, fue del 7,5%, por encima de las previsiones.
El segundo trimestre suele ser el punto álgido de la temporada mundial de dividendos. Sin embargo, la cifra alcanzada en 2026 resulta especialmente significativa: los pagos realizados solo en este periodo superaron el total anual de años anteriores, algo que no ocurría desde 2011.
Un crecimiento amplio, no limitado a unas pocas compañías
El avance de los dividendos no se concentró únicamente en un grupo reducido de empresas. Según el informe de Capital Group, el 88% de las compañías aumentó o mantuvo estable el reparto de dividendos en el segundo trimestre, con un crecimiento medio del 6%.
Esta amplitud resulta relevante porque muestra que la remuneración al accionista sigue apoyándose en una base empresarial diversa. No se trata solo de que algunas grandes compañías eleven sus pagos, sino de que una parte muy amplia del mercado mantiene capacidad para distribuir beneficios.
Alexandra Haggard, responsable de producto para Europa y Asia-Pacífico de Capital Group, señala que los dividendos se aceleraron en el segundo trimestre “con un sólido crecimiento en la mayoría de las regiones y sectores, así como fuertes aumentos en algunas de las mayores compañías del mundo”.
En su opinión, el auge de la inteligencia artificial “ya no solo impulsa los mercados y las cotizaciones bursátiles, sino que también está contribuyendo a generar niveles récord de rentabilidad en efectivo para los accionistas a escala global”.
La tecnología gana peso en la remuneración al accionista
El sector tecnológico fue el que registró el crecimiento más rápido en el pago de dividendos. En el segundo trimestre, la tasa subyacente aumentó un 26,3% interanual, impulsada por el fuerte crecimiento de los beneficios en la cadena de suministro mundial de semiconductores.
La inteligencia artificial se está convirtiendo así en un factor no solo de crecimiento bursátil, sino también de generación de caja y distribución de beneficios. Según el informe, la mitad del incremento del sector procede del líder mundial, con sede en Estados Unidos.
Este avance sitúa a la tecnología en una posición cada vez más importante dentro del universo global de dividendos. De hecho, el sector va camino de convertirse por primera vez en el segundo que más dividendos paga en 2026, solo por detrás del financiero.
El cambio es relevante porque tradicionalmente los dividendos han estado más asociados a sectores maduros, defensivos o intensivos en capital. La entrada de la tecnología entre los grandes pagadores de dividendos refleja una nueva fase para algunas compañías del sector, más capaces de combinar crecimiento, rentabilidad y remuneración al accionista.
La banca sigue siendo el gran motor de los dividendos
Pese al fuerte avance de la tecnología, el sector financiero continúa siendo, por un amplio margen, el que más dividendos reparte a nivel mundial.
En el segundo trimestre de 2026, los pagos de dividendos de las entidades financieras aumentaron en 26.000 millones de dólares, lo que supone un crecimiento del 10,1%. Fue el sector que más contribuyó al récord global registrado en el periodo.
El comportamiento del sector financiero también fue decisivo en Europa y en España. La recuperación de bancos y entidades financieras ha reforzado su capacidad para distribuir capital a los accionistas y ha compensado la debilidad observada en otros sectores.
La minería también mostró una mejora destacada. Según Capital Group, la recuperación del sector se aceleró y contribuyó a que los dividendos aumentaran un 15,1%.
Japón y la región del Pacífico lideran el crecimiento regional
Desde el punto de vista geográfico, Japón y la región del Pacífico registraron el mayor crecimiento de los dividendos a nivel mundial.
El informe atribuye este avance a la mejora de la rentabilidad empresarial, las reformas en materia de gobernanza y la atención creciente de las compañías cotizadas a la remuneración de los accionistas.
En Europa, el segundo trimestre tiene un peso especialmente elevado en el calendario de dividendos. La región representó el 36% del total mundial de dividendos pagados en el periodo, frente al 21% que supone en el conjunto del año.
El crecimiento subyacente europeo fue del 3,6%, limitado por los recortes en el sector automovilístico. Aun así, los pagos de bancos y entidades financieras ayudaron a compensar esa debilidad y reforzaron la contribución del sector financiero a los ingresos de los accionistas europeos.
Estados Unidos también registró un buen comportamiento, con un crecimiento subyacente del 8,7%. Los mercados emergentes, en cambio, quedaron rezagados, con un avance del 4,7%, debido principalmente a la reducción registrada en Oriente Medio.
España destaca por el impulso del sector financiero
España tuvo un comportamiento especialmente positivo en el segundo trimestre de 2026. Los dividendos pagados por las compañías españolas alcanzaron los 19.400 millones de dólares, equivalentes a 16.600 millones de euros.
La cifra supone un crecimiento subyacente del 16,6% y un aumento nominal del 51,7%. Según Capital Group, el dato estuvo en línea con el crecimiento subyacente del 16,1% registrado en el conjunto del primer semestre de 2026.
Al igual que en otros países europeos, el sector financiero fue el principal motor de este avance. Además, todas las empresas españolas incluidas en el índice del informe aumentaron sus dividendos o los mantuvieron estables en términos interanuales.
Este dato confirma el peso que sigue teniendo la banca española en la generación de rentas dentro de las carteras, especialmente en un contexto en el que la remuneración al accionista vuelve a ganar protagonismo.
Capital Group revisa al alza sus previsiones para 2026
Las perspectivas para el conjunto del año siguen siendo positivas. Capital Group ha revisado al alza su previsión de dividendos globales para 2026 hasta 2,23 billones de dólares, frente a los 2,20 billones estimados anteriormente.
Esta nueva previsión implica un crecimiento total del 6,4% y un avance subyacente del 6%, frente al 4,7% previsto con anterioridad.
Entre los factores que explican esta revisión al alza se encuentran unos dividendos extraordinarios superiores a lo esperado, la depreciación del dólar estadounidense y el cambio en la política de dividendos de una gran empresa estadounidense del sector de los semiconductores.
La lectura de fondo es clara: los dividendos vuelven a ocupar un lugar relevante en la construcción de carteras. En un entorno de incertidumbre, inflación y cambios en el liderazgo sectorial, la capacidad de las compañías para generar caja y remunerar al accionista se convierte en una variable clave para evaluar la solidez de una inversión.
Como resume Alexandra Haggard, la gestión activa puede ayudar a identificar compañías resilientes que reparten dividendos y ofrecen a los inversores una fuente fiable de ingresos, al tiempo que permiten participar en el crecimiento empresarial a largo plazo.

