Los family offices están dejando atrás su papel tradicional como simples gestores de patrimonio para convertirse en plataformas estratégicas de continuidad y legado familiar. Según el Barómetro Familiar 2025 de Julius Baer, las grandes fortunas priorizan la gobernanza, la educación, los mercados privados y la filantropía como pilares de una gestión patrimonial más global, sostenible y orientada al propósito.








