El índice de referencia alemán ha sido objeto de una importante reforma por primera vez en 30 años. No solo se ha incrementado el número de componentes, sino que, además, se han modificado los criterios de inclusión y exclusión de las compañías en el índice.
«Se ha eliminado el volumen de negociación como criterio de admisión. En su lugar, es el valor de mercado de las acciones negociadas el que se tiene en cuenta para la inclusión en el DAX 40 siempre que el volumen de negocios de la empresa en 12 meses haya sido de, al menos, mil millones de euros o una quinta parte de su valor de mercado. Esta nueva norma, aplicable desde el 1 de septiembre, es sólo uno de los varios cambios que marcan la pauta de la nueva composición del índice», señala Maan.
El experto explica que «los nuevos criterios de inclusión se dividen en aspectos de rendimiento y gobierno corporativo para los constituyentes o candidatos, por un lado, y en aspectos de norma y gobierno del índice, por otro. Dentro de la primera categoría, se recoge el requisito que exige a las compañías no haber obtenido un EBITDA negativo en los dos años anteriores a una posible inclusión en el DAX 40, un criterio que ya se introdujo en diciembre de 2020. Desde marzo de este año, todos los miembros del índice están obligados a publicar tanto informes anuales auditados como informes trimestrales, y el incumplimiento de los plazos correspondientes desencadena automáticamente la salida del índice. Asimismo, las nuevas empresas del DAX 40 están obligadas a comprobar regularmente si su gestión sigue los principios recomendados oficialmente por el Código de Gobierno Corporativo alemán. Para cumplir con este requisito, a los miembros actuales del DAX se les ha concedido de plazo hasta septiembre de 2022″ apunta Maan.
«Otro cambio muy importante es que la composición del DAX se revisa ahora dos veces al año para asegurar que se continúan cumpliendo los requisitos corporativos, que son un prerrequisito para la inclusión y la representación en el índice. Al mismo tiempo, estas revisiones -que antes sólo tenían lugar una vez al año- también marcan las revisiones periódicas de entrada o salida en términos de valor de mercado» detalla el experto.

Sin embargo, los cambios del índice alemán también han sido objeto de críticas. Algunas de ellas sostienen que la reforma es tibia, que perjudica a las empresas de nueva creación y que es negativa para el índice MDAX. En este sentido, Maan afirma que «una respuesta muy breve al lamento de las start-ups la ha dado la admisión de las acciones de [HelloFresh]. Cuando las start-ups no obtienen beneficios, suelen encontrarse en las primeras fases de su desarrollo. Si en ese momento están en condiciones de captar fondos en la Bolsa, la esperanza de crecimiento es grande, pero también lo es la incertidumbre sobre la estrategia de los fundadores y los principales financiadores. En tal situación, debe haber una combinación de requisitos que impidan que el índice de un país se vea perjudicado por la elección de los candidatos equivocados«.
En cuanto al argumento del MDAX, el CEO de la plataforma considera que «apenas ha habido alternativa a la elección de sus diez componentes más fuertes si se tiene en cuenta el énfasis principal en la capitalización de mercado del free float como criterio de inclusión principal. Además, está por ver si el cambio se producirá necesariamente a expensas del MDAX en términos de calidad. Con la reducción del MDAX, es decir, con la eliminación de los pesos pesados sin reemplazo, el foco de atención se está desplazando hacia empresas menos capitalizadas, pero también de más rápido crecimiento. Esto puede suponer una ventaja para el atractivo del MDAX a corto plazo y para el DAX a medio y largo plazo» concluye el experto.
Nicky Maan es CEO de Spectrum Markets









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