Los family offices globales están reajustando sus carteras ante un entorno marcado por el riesgo geopolítico, la deuda pública y la incertidumbre económica. Según el UBS Global Family Office Report 2026, el 60% planea cambiar su asignación estratégica de activos, con mayor diversificación por divisas y regiones, exposición selectiva a inteligencia artificial e infraestructuras, y una creciente atención a la gobernanza y la sucesión familiar.










