El turismo espacial está considerado por muchos como el próximo escalón en la carrera del ser humano hacia el espacio. El ex ingeniero de la NASA Dennis Tito se convirtió en 2001 en el primer ser humano en viajar al espacio por placer y pagando, lo que viene a ser un turista. Pagó unos 20 millones de dólares a la Agencia Espacial Federal Rusa por el entrenamiento, el viaje y la estancia en la ISS.
En las últimas horas, SpaceX ha enviado a órbita con éxito la primera misión tripulada totalmente civil. El pasado mes de julio el multimillonario y fundador del grupo Virgin viajó al espacio con la misión ‘Virgin Galactic’. Poco después el fundador de Amazon, Jeff Bezos, también se montaba a bordo del Blue Origin. Ambas naves quedaron en el límite del espacio y sus tripulantes pudieron sentir la ausencia de gravedad durante unos minutos.

Las conclusiones del documento advierten que, a pesar de ello, es un ámbito complejo de desarrollo, ya que requiere grandes inversiones y está sujeto a imprevistos, como los fracasos en el proyectos de las compañías o los continuos retrasos. La entidad reconoce, sin embargo, que es una filosofía de inversión que encaja perfectamente con la visión a largo plazo y con un enfoque de megatendencias. Para canalizar estas oportunidades, la forma en que las gestoras están abordando estas oportunidades es clara: la inversión temática.
En este escenario, George Saffaye, gestor del BNY Mellon Mobility Innovation Fund, recordaba ya hace algún tiempo que “estamos en los albores de una nueva era espacial. La economía del espacio ha crecido a un ritmo del 6%-8% en la última década y prevemos que continúe creciendo a esa velocidad, o incluso más, en el próximo decenio gracias a unos costes de lanzamiento cada vez más bajos, sobre todo ahora que nos acercamos a la comercialización del espacio, que potenciará la participación de las empresas públicas y privadas». En su opinión, «el aumento de la demanda incentivará que los fabricantes de cohetes reutilizables continúen mejorando sus productos, lo que redundará en menores costes. Con el tiempo, este abaratamiento del acceso al espacio fomentará que surjan otros negocios».
«El desarrollo de tecnologías espaciales, diseñadas por un número cada vez mayor de start-ups y actores del sector privado, con la consiguiente aceleración de sus salidas a Bolsa, refleja la efervescencia del sector. Su potencial parece prodigioso. Con un valor actual de aproximadamente 400 000 millones de dólares, el mercado espacial debería alcanzar los 2,7 billones de aquí a 2045, lo que constituye un vector de crecimiento colosal para la economía mundial». Rolando Grandi, analista financiero, CFA, y gestor de renta variable internacional temática, LFDE

«Este mercado está sostenido por empresas pioneras que están presentes en sectores tan diversos como la industria de los satélites de comunicación, cuyo crecimiento se cifra en el 9,2 % anual hasta 2027, o incluso la fabricación en órbita de satélites en miniatura o piezas de ingenios espaciales. El crecimiento previsto de esta industria de la fabricación en órbita, que reduce los costes de transporte y reutiliza los componentes ya presentes en el espacio, es del 7,5 % anual hasta 2026. Así, por ejemplo, 3D Systems está especializada en imprimir en 3D piezas únicas para los satélites desde el espacio», exponía.
«Estamos en los albores de una nueva era espacial. La economía del espacio ha crecido a un ritmo del 6%-8% en la última década y prevemos que continúe creciendo a esa velocidad, o incluso más, en el próximo decenio gracias a unos costes de lanzamiento cada vez más bajos, sobre todo ahora que nos acercamos a la comercialización del espacio, que potenciará la participación de las empresas públicas y privadas». George Saffaye, gestor del BNY Mellon Mobility Innovation Fund.
Además de en estos dos fondos, el sector aeroespacial está presente en otros fondos como el DWS Smart Industrial Technologies, que tiene acciones de Boeing, Honeywell, Airbus o Lockheed Martin; el Fidelity Global Industrial, el BBVA Bolsa USA, o el BBVA Bolsa índice USA, que tienen posiciones en las mismas empresas además de Northrop Grumman y United Technologies.
En los Estados Unidos, ya son cinco los ETF centrados en compañías involucradas en la carrera espacial. Procure Space ETF, que hace referencia a los objetos voladores no identificados en su ticker, tiene posiciones en Viasat y Virgin Galactic. Otro ETF muy presente en la cartera de los inversores interesados por esta temática es el Invesco Aerospace and Defense.











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