Los family offices redefinen la gestión patrimonial y el legado familiar.- El Barómetro Familiar 2025 de Julius Baer refleja un cambio estructural en la forma en que las grandes fortunas gestionan su patrimonio: los family offices dejan de ser instrumentos financieros para convertirse en plataformas de propósito, continuidad y legado familiar.
Un nuevo paradigma para la gestión del patrimonio
En un entorno global de incertidumbre, volatilidad y fragmentación geopolítica, las familias con grandes patrimonios están transformando la manera en que administran su riqueza. Según la edición 2025 del Barómetro Familiar de Julius Baer, los family offices —estructuras creadas por las familias más acaudaladas para gestionar su patrimonio— están evolucionando hacia modelos que priorizan la estabilidad, la gobernanza y el impacto a largo plazo.
El estudio, basado en las respuestas de más de 2.500 expertos y asesores patrimoniales de Europa, Asia, Oriente Medio y América Latina, muestra que los mercados privados y el sector inmobiliario se han convertido en los grandes receptores del capital familiar. Estos activos no solo ofrecen potencial de retorno, sino también una sensación de control y permanencia en tiempos de incertidumbre.
“Las familias están repensando cómo y dónde asignan capital, con los mercados privados y el inmobiliario tomando un rol cada vez más prominente, tanto en potenciales retornos como por el sentido de control y permanencia que ofrecen”, explican Roger Stutz, responsable de Planificación Patrimonial de Julius Baer, y Lisa Cornwell, socia de PwC a cargo de Clientes Privados y Family Offices.
De administrar dinero a construir propósito
El cambio más profundo que revela el informe es conceptual: los family offices han pasado de gestionar dinero a construir propósito. Ya no son simples vehículos administrativos, sino plataformas de estrategia, gobernanza y legado familiar.
“Los family offices están evolucionando para servir no solo a objetivos financieros, sino a la continuidad estratégica. La educación, la gobernanza y la filantropía se están convirtiendo en cimientos de resiliencia”, señalan Stutz y Cornwell.
La globalización del patrimonio acelera esta transformación. Más del 80% de las familias ultra ricas tiene miembros repartidos en varios países, y una de cada tres gestiona activos en tres o más jurisdicciones. Esta dispersión obliga a integrar la planificación fiscal, la estructura jurídica y la educación intergeneracional bajo una misma visión de largo plazo.
“La turbulencia geopolítica ha redefinido el concepto de riesgo. Las familias exigen soluciones más integradas, que aúnen seguridad, valores y propósito en la inversión”, subraya Rajesh Manwani, miembro del Comité Global de Gestión Patrimonial de Julius Baer.
Legado, estabilidad y mercados privados
El Barómetro Familiar identifica tres grandes ejes en esta nueva etapa de la gestión patrimonial: la construcción del legado familiar, la búsqueda de estabilidad política y financiera, y el auge de los mercados privados como vía para diversificar e incrementar la rentabilidad.
Por primera vez, el legado familiar aparece entre las tres principales prioridades de las familias ultra ricas. La creación de constituciones familiares, declaraciones de misión y programas de mentoría entre generaciones son ahora herramientas esenciales para transmitir valores e identidad, y transformar la riqueza en impacto social y cultural.
La estabilidad política también se ha convertido en una nueva “divisa”. Las familias buscan diversificar no solo sus inversiones, sino también su residencia, su ciudadanía y su entorno educativo, incorporando el análisis geopolítico en la gestión patrimonial.
El tercer vector es la expansión de los mercados privados, desde el private equity hasta el crédito privado, las infraestructuras y el real estate, que ya representan hasta el 35% de las carteras de grandes patrimonios. Esta tendencia responde al deseo de alinear rentabilidad, control e impacto, reforzando la sensación de propósito en las inversiones.
La nueva infraestructura del family office
El estudio describe a los family offices como la nueva infraestructura del legado familiar, impulsada por la digitalización, la inteligencia artificial y la seguridad cibernética. Lejos de ser meras oficinas administrativas, estas estructuras funcionan como centros de estrategia y cohesión que integran inversión, filantropía y formación.
“Un family office bien diseñado se convierte en el pegamento que une los valores, la riqueza y las aspiraciones de una familia”, destaca el informe. Pese a ello, persisten barreras: el 41% de las familias cita el coste como obstáculo para crear una oficina propia, el 29% señala la complejidad operativa y el 28% considera que su patrimonio no es suficiente. Julius Baer considera que estas limitaciones están siendo superadas gracias a modelos híbridos y virtuales que permiten escalar sin perder control.
“La clave es entender el family office como una evolución gradual, que crece por fases”, explica María Eugenia Mosquera, responsable global de Family Office Services en Julius Baer. El éxito, añade, depende de una gobernanza disciplinada, principios de inversión sólidos y una comunicación formal constante entre generaciones.
Asia lidera la transformación global
El informe señala a Asia como el epicentro del auge de los family offices. El 74% de las familias de la región opera bajo el modelo Single Family Office, con Singapur superando las 2.000 estructuras y Hong Kong más de 2.700. “Estamos viendo familias que buscan plataformas con visión institucional que las acompañen a través de fronteras y generaciones”, apunta Christos Anagnostopoulos, responsable de Family Office Solutions & Advisory Asia en Julius Baer.
La educación y la digitalización son pilares de esta transformación. “La educación no es solo transferencia de conocimiento, sino de propósito”, subraya Silke Tschatsch, experta del grupo suizo, destacando la aparición de “campeones next gen” encargados de liderar la innovación, la sostenibilidad y la cohesión familiar.
🎯 Los family offices redefinen la gestión patrimonial y el legado familiar, en tiempodeinversion.com











0 comentarios