Los inversores particulares españoles muestran una aparente contradicción: desconfían de la evolución de la economía, pero mantienen el optimismo sobre sus propias inversiones. Ni las tensiones geopolíticas ni las perspectivas de volatilidad parecen suficientes para provocar una retirada generalizada de los mercados.
Esta es una de las principales conclusiones del primer Barómetro del inversor minorista de MyInvestor, correspondiente al tercer trimestre de 2026. El informe, que tendrá periodicidad trimestral, combina una encuesta de sentimiento entre sus clientes con datos agregados sobre su comportamiento inversor.
La fotografía resultante refleja un inversor que reconoce los riesgos del entorno económico, pero que sigue dispuesto a mantener o incrementar su exposición a los mercados financieros.
Los inversores confían más en sus carteras que en la economía
La diferencia entre las expectativas económicas y las decisiones de inversión es uno de los resultados más significativos del estudio.
Mientras que el índice general de sentimiento inversor alcanza los 55,5 puntos sobre 100, la valoración de la situación económica se queda en 42,2 puntos.
La diferencia es todavía más evidente cuando se pregunta por el futuro inmediato. La intención de invertir durante los próximos seis meses asciende a 67,2 puntos, mientras que las expectativas sobre la evolución del patrimonio personal alcanzan los 60,1.
En términos de percepción económica y de mercado, el 37,3% de los encuestados se declara optimista, frente al 21,4% que se muestra pesimista. El 41,3% restante mantiene una posición neutral.
La geopolítica preocupa al 83,5%, pero la mitad mantendrá sus inversiones
El principal riesgo identificado por los participantes es la inestabilidad geopolítica, mencionada por el 83,5% de los encuestados. Le siguen la inflación y la evolución de los tipos de interés, con un 65,1%.
Además, el 59,5% anticipa episodios de volatilidad bursátil durante los próximos seis meses.
Sin embargo, esta preocupación no se traduce necesariamente en una reducción del riesgo asumido.
El 50,7% prevé mantener sus posiciones sin cambios, mientras que un 29,3% contempla aumentar su inversión o comenzar a invertir asumiendo riesgo bursátil.
Entre quienes todavía no invierten, un 21,8% considera la posibilidad de entrar en renta variable durante los próximos seis meses.
Los datos apuntan a una mayor disposición a convivir con la volatilidad, aunque las intenciones declaradas no garantizan que esas decisiones terminen materializándose.
Estados Unidos y los mercados emergentes despiertan más interés que la Bolsa española
En cuanto a las preferencias geográficas, Estados Unidos y los mercados emergentes aparecen entre los principales destinos de inversión para los próximos doce meses.
La Bolsa española queda por detrás de estos mercados en las expectativas recogidas por el barómetro.
La intención neta de aumentar exposición a acciones españolas se sitúa en 12,1 puntos, ligeramente por debajo de los 12,3 puntos registrados por bitcoin y otras criptomonedas.
La inteligencia artificial también ocupa un lugar destacado entre las preferencias de los inversores, aunque predomina una aproximación diversificada.
El 77,4% prefiere distribuir su exposición a la IA entre distintas geografías y tamaños de compañías, mientras que únicamente un 7,6% optaría por concentrarla en las grandes tecnológicas.
Esta preferencia resulta especialmente relevante en un contexto en el que buena parte de las ganancias de los grandes índices internacionales depende de un grupo reducido de empresas.
Los fondos indexados globales y estadounidenses lideran las entradas
Los datos internos de MyInvestor permiten contrastar las expectativas declaradas con las decisiones de inversión de sus clientes.
Durante el tercer trimestre de 2026, los fondos indexados de renta variable global, estadounidense y emergente figuraron entre las categorías que más entradas recibieron.
Entre los productos destacados aparecen:
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iShares Developed World Index (IE) Acc EUR Clase S y Fidelity MSCI World Index Fund P-ACC-EUR, vinculados a la renta variable de mercados desarrollados.
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Fidelity S&P 500 Index Fund P-ACC-EUR y Vanguard Global Stock Index Fund EUR Acc, como vehículos de exposición a grandes mercados internacionales.
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iShares Emerging Markets Index Fund (IE) Acc EUR Clase S, para invertir en mercados emergentes.
Los fondos monetarios en euros también mantuvieron su atractivo, con productos como AXA Trésor Court Terme C y Groupama Trésorerie IC entre los destacados por la entidad.
El comportamiento refleja la convivencia de dos objetivos: participar en el crecimiento de los mercados bursátiles y mantener parte del patrimonio en instrumentos de menor riesgo.
Azvalor, Cobas y Horos: la gestión value también capta inversión
Aunque los fondos indexados concentraron una parte importante del interés, la gestión activa también registró entradas significativas.
Dentro de esta categoría destacaron especialmente las estrategias de inversión en valor o value investing, centradas en identificar compañías cuya cotización se considera inferior a su valor fundamental.
Entre los fondos mencionados por MyInvestor figuran Azvalor Internacional FI, Horos Value Internacional, MyInvestor Value Clase C, Cobas International Fund y Hamco Global Value.
La presencia de estos vehículos refleja que parte de los inversores continúa buscando alternativas a los grandes índices y a las compañías tecnológicas de mayor capitalización.
En los fondos temáticos, la tecnología fue la categoría más demandada, acompañada de estrategias relacionadas con la energía inteligente, la biotecnología y la inteligencia artificial.
Entre los productos destacados aparecen Polar Capital Global Technology Fund, Robeco Smart Energy, Janus Henderson Horizon Biotechnology Fund y DNB Nuclear Energy.
La jubilación sigue siendo una asignatura pendiente
El barómetro también analiza los horizontes temporales y la planificación financiera de los inversores.
El 36% declara invertir con una perspectiva superior a diez años, porcentaje que alcanza el 50,7% entre los menores de 25 años.
Sin embargo, esta orientación hacia el largo plazo no siempre se acompaña de una planificación suficiente de la jubilación.
Según el estudio, el 38,5% de los encuestados reconoce que va tarde o que todavía no se ha planteado cómo preparar financieramente su retiro.
La combinación de horizontes de inversión prolongados y una planificación incompleta de la jubilación pone de manifiesto una diferencia importante entre invertir y construir una estrategia patrimonial con objetivos definidos.
Con este nuevo barómetro trimestral, MyInvestor pretende seguir la evolución del sentimiento de sus clientes y contrastarlo con sus decisiones reales de inversión. Los resultados ofrecen una aproximación al comportamiento de los inversores particulares de la entidad, aunque no deben interpretarse como una representación estadística de todos los ahorradores españoles.









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