El pasado endurecimiento de las condiciones financieras ya está afectando fuertemente al sector de la construcción (el tipo hipotecario a 30 años supera ahora el 7%, el nivel más alto en 20 años). Y poco a poco irá haciendo mella en el consumo, que se sumará a la pérdida de poder adquisitivo debida a la inflación persistentemente elevada.










