El abanico de productos y herramientas financieras que abarcan las finanzas sostenibles no para de crecer. Una de las últimas novedades que han llegado al mercado son los bonos azules, que tienen como objetivo preservar y proteger los océanos y, por ende, el planeta, ya que los océanos cubren tres cuartas partes de la superficie de la Tierra. Si los océanos fueran una economía, la Blue Economy, sería la séptima del mundo en términos de PIB.
En TIEMPO DE INVERSION nos atiende Jerusalem Hernández, directora de Sostenibilidad y Buen Gobierno de KPMG en España. En el futuro se producirá, a su juicio, “un fuerte crecimiento para los bonos azules por la necesidad de proteger y preservar los océanos dado que solo el 3,4% están protegidos. La OECD estima que la Blue Economy representa el 2,5% del PIB mundial y duplicará su tamaño de aquí a 2030 hasta alcanzar los tres billones dólares”.
Preservar los océanos es crítico para remitir el calentamiento global son solo por su dimensión –el 71% del planeta- sino porque, además, absorben alrededor del 30% del dióxido de carbono que producimos.
Otro factor que se espera que impulse los bonos azules es, recuerda, “la innovación que se está viendo en torno a los océanos, tanto en energías renovables -parques eólicos marinos, energía undimotriz, mareomotriz, maremotérmica, etc.- como en la minería en aguas profundas para extraer minerales y metales, aunque los grupos ecologistas albergan muchas dudas sobre esta última”.
Si te perdiste la emisión en directo en Radio Intereconomía de TIEMPO DE INVERSION, de lunes a viernes a las 19.00 horas, aquí puedes escuchar la intervención completa de Jerusalem Hernández, directora de Sostenibilidad y Buen Gobierno de KPMG en España.











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