Inflación elevada, bancos centrales endureciendo las condiciones financieras y unos beneficios empresariales que continúan creciendo con fuerza. Los mercados se mueven entre fuerzas contrapuestas y, para David Ardura, director de Inversiones de Finaccess Value, este escenario no invita necesariamente a abandonar el riesgo, sino a ser mucho más selectivo.
En una entrevista con Tiempo de Inversión TV, Ardura analiza el escenario que afrontan los inversores durante los próximos meses y pone el foco en una cuestión fundamental: las oportunidades siguen existiendo, pero unas valoraciones más exigentes hacen cada vez más importante distinguir entre sectores, compañías y activos.
La renta variable sigue encontrando apoyo en los resultados empresariales. Ardura destaca que, eliminando los rebotes posteriores a las recesiones de 2008 y 2020, Estados Unidos atraviesa uno de los mayores crecimientos de beneficios de las últimas décadas, acompañado además por mejoras de productividad y márgenes elevados.
El problema está en cuánto de ese crecimiento ya descuentan las cotizaciones.
Más allá de los grandes ganadores de la IA
«Cuando tienes esos crecimientos tan altos, el problema son las expectativas», explica Ardura. Las elevadas valoraciones alcanzadas por algunas áreas del mercado estadounidense pueden limitar las rentabilidades futuras si los beneficios terminan normalizándose.
Eso no significa, sin embargo, que todo el mercado esté caro. La inteligencia artificial es un buen ejemplo. Mientras las compañías relacionadas con la capacidad de computación han concentrado buena parte de las subidas, otras empresas han sido castigadas por considerarse potenciales víctimas de la IA.
Ardura cree que algunas pueden convertirse precisamente en beneficiarias: empresas capaces de utilizar la inteligencia artificial para mejorar sus productos y herramientas que, tras las correcciones, cotizan a múltiplos mucho más reducidos pese a mantener crecimientos elevados.
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También ve interés en las compañías de dividendo, olvidadas en parte durante el fuerte ciclo de las empresas de crecimiento. «Los dividendos son un soporte grande en términos de incertidumbre», señala. La clave, añade, no es perseguir la mayor rentabilidad por dividendo, sino encontrar empresas capaces de mantenerlo de forma consistente a lo largo del ciclo.
La deuda pública vuelve a entrar en el radar
En renta fija, Finaccess Value ha mantenido hasta ahora una estrategia defensiva, con duraciones cortas y bonos capaces de ofrecer cupones elevados. Pero Ardura empieza a detectar una oportunidad diferente para el inversor con horizonte de largo plazo.
Su tesis parte de que Europa mantiene fuerzas estructuralmente desinflacionarias. Si la inflación converge a largo plazo hacia niveles inferiores al 2%, las rentabilidades que ofrecen actualmente algunos bonos soberanos empiezan a resultar atractivas.
Ardura pone el foco en países como Alemania, Austria o Bélgica, donde considera que las cuentas públicas presentan una situación más equilibrada y donde las rentabilidades nominales permiten plantearse retornos reales positivos a largo plazo.
«Pensemos en diez años, no pensemos en mañana», resume. Finaccess Value prevé ir incorporando progresivamente duración a sus carteras a través de deuda pública.
Banca y energía mantienen el interés por la bolsa española
Ardura también mantiene una visión favorable sobre la bolsa española, aunque considera que para analizarla hay que fijarse más en la composición del índice que únicamente en la evolución de la economía nacional.
La banca continúa beneficiándose de unos tipos elevados mientras el crecimiento y la morosidad no deterioren el negocio. Parte de la infravaloración que presentaban algunas entidades ya se ha corregido, pero Ardura considera que las perspectivas de beneficios todavía son favorables.
El segundo argumento es la energía. Y aquí Finaccess Value conecta la bolsa española con el auge de la inteligencia artificial.
«Para nosotros el verdadero cuello de botella de la IA está en la energía», afirma Ardura. El crecimiento de la capacidad computacional exigirá un suministro eléctrico cada vez mayor, una tendencia que puede favorecer a las compañías energéticas durante los próximos años.
La presencia de bancos, energéticas e industriales, junto con unas valoraciones que Ardura no considera especialmente elevadas frente a Europa, permite a Finaccess Value seguir encontrando interés en el mercado español.









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