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Gregg Supravsky (Nevastar): “Ser fieles a nuestra estrategia es hoy nuestra mayor ventaja competitiva”

por | 13 Abr 2026

Gregg Supravsky (Nevastar): “Ser fieles a nuestra estrategia es hoy nuestra mayor ventaja competitiva”.- Con una rentabilidad anualizada del 8,3% desde su lanzamiento en 2007 y una cartera compuesta por cerca de 50 compañías, el fondo NSF Climate Change+ se ha consolidado como uno de los vehículos de referencia en inversión climática bajo clasificación Artículo 9.

Mantiene una exposición del 75-80% al sector energético —entre energía limpia y eficiencia— y un enfoque centrado en empresas con bajo nivel de endeudamiento. El fondo busca capturar una de las grandes tendencias estructurales de la próxima década: la creciente demanda global de energía.

En esta entrevista concedida a Tiempo de InversiónGregg Supravsky, gestor del fondo, analiza cómo adaptan la cartera a un ciclo cada vez más exigente —marcado por el auge de los centros de datos, las condiciones de financiación y la presión regulatoria— y cómo identifican oportunidades manteniendo el control del riesgo.

Gregg Supravsky nos atiende en las instalaciones de Finaccess Value (distribuidora en España de sus fondos).

¿Cómo identifica el fondo las compañías mejor posicionadas para capturar esa demanda sin comprometer los objetivos climáticos?

El fondo se ha mantenido fiel a sí mismo desde su lanzamiento en 2007. Cuenta con casi 20 años de historia y es uno de los fondos temáticos de energía limpia más antiguos.

La electrificación del mundo ya era evidente entonces. Hoy no estamos cambiando el ADN del fondo simplemente porque haya un gran cambio con los centros de datos y toda la demanda adicional que estamos viendo ahora. Intentamos mantener la estrategia tal como siempre ha sido: un equilibrio entre empresas que desarrollan soluciones de energía limpia y compañías centradas en la eficiencia energética.

Tener esta combinación durante más de diez años resulta hoy muy beneficioso y juega a nuestro favor, porque es precisamente lo que siempre hemos intentado capturar. El hecho de que el mundo esté reconociendo ahora que necesitamos toda esta energía confirma la tesis que hemos mantenido durante más de una década. Manteniéndonos fieles a nuestra estrategia y capturando esa demanda, seguimos alineados con el tema climático y con los requerimientos de ser Artículo 9.

No invertimos en utilities diversificadas ni similares porque muchas obtienen su energía de fuentes diversas que incluyen carbón, gas u otros combustibles fósiles. Tampoco invertimos en gas.

La forma en que capturamos esa demanda es principalmente a través de soluciones solares a gran escala, algo de energía eólica y cada vez más energía nuclear. Pero el sector más importante en el que tratamos de invertir a lo largo de toda la cadena de suministro es el solar. Así es como intentamos aprovechar esa demanda. Estamos viendo centros de datos que se abren con grandes parques solares justo al lado. Algunos centros de datos están firmando contratos para obtener energía futura de pequeños reactores modulares directamente con empresas que todavía ni siquiera generan ingresos.

En un entorno de posibles bajadas de tipos en Estados Unidos, ¿qué impacto espera en las valoraciones del sector?

Dependerá del sector. Si lo enfocamos en las empresas que tenemos en el fondo —principalmente industriales y tecnológicas—, hay algo clave en nuestra forma de invertir: tratamos de evitar riesgos innecesarios, y uno de ellos son las empresas excesivamente endeudadas.

Los tipos de interés más bajos benefician especialmente a las empresas muy apalancadas. NSF Climate Change+ es un fondo muy diversificado con unas 50 empresas, y la mayoría tiene muy poca deuda o ninguna.

Aun así, cuando bajan los tipos suele haber más financiación disponible y más dinero entrando en los mercados, lo que permite crecer más rápido. Ya hemos visto que los recortes recientes de tipos han sido muy beneficiosos para las small caps y las mid caps. En este fondo solemos invertir más en mid caps, que históricamente suelen beneficiarse de estos ciclos.

Nuestras empresas, al no estar muy endeudadas, quizá no se beneficien tanto como aquellas con balances débiles que pasan de situaciones cercanas a la quiebra a escenarios más sostenibles cuando bajan los tipos. Por eso, la reacción suele ser menos extrema, pero también más sólida.

Como fondo clasificado bajo el Artículo 9, ¿Cómo miden el impacto real de las inversiones y evitan el riesgo de greenwashing?

Tenemos informes regulatorios que debemos publicar cada año, donde reportamos las emisiones de gases de efecto invernadero de nuestras empresas: alcance 1, alcance 2 y alcance 3.

Tenemos objetivos para que nuestra cartera genere menos emisiones que el índice Morningstar Global Markets Paris Aligned Index. Esto es especialmente difícil en el alcance 3, pero en alcance 1 y 2 emitimos claramente menos que ese índice de referencia.

También evitamos el greenwashing no invirtiendo en combustibles fósiles, incluido el gas. Aunque la Comisión Europea y ESMA han permitido incluir el gas en la transición energética, creemos que existen suficientes oportunidades sin necesidad de hacerlo. Preferimos invertir en proyectos que no contaminen y utilicen energías renovables.

También incluimos la energía nuclear dentro de esa categoría como energía permanente y sin emisiones de CO₂. Sabemos que hay debate, pero desde nuestro punto de vista no es contaminante y no lo consideramos greenwashing.

Además, el hecho de que el fondo incluya “climate change” en su nombre implica un nivel adicional de supervisión regulatoria, lo que aporta una capa extra de seguridad para los inversores.

El fondo tiene un sesgo hacia compañías tecnológicas e industriales. ¿Cómo equilibran potencial de crecimiento y riesgo?

El fondo tiene un enfoque diversificado e invierte en varias temáticas: energía limpia, eficiencia energética, tecnologías de transición, movilidad sostenible y economía circular. Esto permite que el crecimiento esté distribuido.

En eficiencia energética, una gran parte está vinculada a semiconductores avanzados, con mayor potencial de crecimiento. En energía limpia, predominan industriales y tecnología climática, mientras que en gestión de recursos (alrededor del 15%) encontramos compañías más estables, como reciclaje o gestión del agua.

Para equilibrar riesgo y crecimiento, lo primero es la diversificación: tenemos unas 50 posiciones, con una asignación máxima por empresa del 3-3,5%.

Cuando una acción sube un 15-17% y supera ese rango, solemos reducir posición y reinvertir. Esta disciplina forma parte clave de nuestra gestión del riesgo.

Además, entre un 20% y un 25% del fondo está en compañías más estables que ayudan a amortiguar la volatilidad. Por ejemplo, en 2022 el fondo cayó un 16%, una caída relevante pero inferior a la de muchos fondos tecnológicos. La diversificación y la estabilidad ayudan a mitigar el riesgo.

Con una rentabilidad anualizada del 8,3% y una volatilidad del 22%, ¿Cómo debe interpretar el inversor esta combinación riesgo-retorno?

El fondo tiene una rentabilidad anualizada del 8,3% desde su lanzamiento, pero su comportamiento ha sido claramente cíclico, influido por políticas públicas, tipos de interés y ciclos tecnológicos.

Durante años fuimos un fondo “temprano”, en un momento en el que la temática energética no era prioritaria. Posteriormente, el impulso ESG y los tipos bajos favorecieron el rendimiento, mientras que el entorno de inflación y subida de tipos penalizó al sector.

Si miramos la etapa reciente, en 2025 el fondo subió alrededor de un 30% en dólares, que es el tipo de rentabilidad que esperamos en años favorables. Actualmente acumula cerca de un 14% y esperamos un cierre sólido.

En términos de riesgo-retorno, una volatilidad del 22% debería ir acompañada de rentabilidades cercanas al 20% en años positivos.

Si las políticas energéticas ganan visibilidad y se reduce la incertidumbre, el fondo podría reflejar mejor su potencial. En cualquier caso, la energía —limpia y eficiente— será probablemente una de las grandes temáticas de la próxima década. Con un 75-80% de la cartera expuesta directa o indirectamente a energía, creemos que el fondo está bien posicionado para beneficiarse de esta tendencia estructural.

Manuel Tortajada

Periodista económico-financiero con más de 30 años de experiencia en prensa escrita y radio. En los últimos 20 años ha desarrollado su carrera profesional en el Grupo Intereconomía y El Nuevo Lunes, como responsable de Bolsa. Con anterioridad trabajó en La Gaceta de los Negocios, Revista Dinero y Antena 3 Radio. Actualmente es fundador y director de tiempodeinversion.com y colabora en diferentes medios de difusión.
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