España está acelerando su transformación en uno de los nuevos polos europeos de centros de datos. La expansión de la nube y, especialmente, las necesidades de computación asociadas a la inteligencia artificial están impulsando inversiones de miles de millones de euros en nuevas instalaciones.
Pero el mercado empieza a entrar en una segunda fase. Ya no basta con anunciar grandes campus: la disponibilidad de electricidad, las conexiones a la red, los permisos y la capacidad real de ejecutar los proyectos se están convirtiendo en los factores decisivos.
Los últimos datos publicados este jueves por Colliers muestran que los principales mercados de España y Portugal incorporaron 65 MW IT de nueva capacidad operativa entre abril y septiembre, hasta alcanzar aproximadamente 450 MW IT. Supone un crecimiento cercano al 17% en apenas seis meses.
La progresión es significativa: seis meses antes, Colliers contabilizaba 385 MW IT operativos en Iberia.
Madrid y Barcelona aceleran
Buena parte de esa nueva capacidad se concentra en los dos grandes mercados españoles. Según el informe de Colliers facilitado a Tiempo de Inversión, Madrid y Barcelona han añadido conjuntamente 58 MW IT en seis meses.
Madrid pasa de 175 a 212 MW IT operativos, un crecimiento del 21%. A ello han contribuido la apertura de Equinix MD5 en Alcobendas (4 MW), las instalaciones de NxN (5 MW) y nueva capacidad en los campus de Merlin Edged en Getafe (16 MW) y Data4 en Alcobendas (12 MW).
Barcelona crece todavía más rápidamente: su capacidad pasa de 42 a 63 MW IT, un 50% más. Digital Realty aporta 14 MW con BCN1 en Sant Adrià de Besòs y la ampliación de Templus suma otros 7 MW, según Colliers.
El crecimiento responde a una demanda que procede no solo de las empresas tradicionales y los grandes proveedores de servicios cloud. Los operadores neocloud y las compañías vinculadas a la inteligencia artificial están añadiendo una nueva fuente de presión sobre la capacidad disponible.
Y la oferta todavía resulta limitada. Colliers sitúa la disponibilidad operativa en colocation en el 19% en Madrid y el 14% en Barcelona. Cuando se observa específicamente el segmento destinado a hyperscalers y neocloud, cae hasta el 9% en Madrid y el 0% en Barcelona.
Aragón concentra el gran salto futuro
Si Madrid y Barcelona dominan actualmente la capacidad operativa, Aragón representa otra escala cuando se observa lo que podría construirse en los próximos años.
La comunidad mantiene 108 MW IT operativos, pero Colliers eleva ahora su capacidad futura estimada desde 3.461 hasta 3.764 MW IT.
Entre los nuevos desarrollos aparecen el campus de DayOne e Ignis en Escatrón, diseñado para alcanzar hasta 207 MW IT; Krolmap en Zaragoza, con un potencial de 103 MW; y Zaragoza-WIND de Merlin Edged en Botorrita, cuya primera fase contempla 144 MW IT.
El fenómeno trasciende los datos de Colliers. Reuters calcula que Aragón ha atraído más de 60.000 millones de euros de inversiones previstas para la próxima década, con Amazon y Microsoft entre los grandes grupos que han apostado por la región.
Amazon, por ejemplo, ha elevado hasta 33.700 millones de euros su plan de inversión en infraestructura cloud y de inteligencia artificial en España.
Pero aquí aparece una diferencia fundamental: capacidad anunciada no significa capacidad construida.
De los MW anunciados a los MW que realmente pueden construirse
Esta distinción resulta especialmente importante para interpretar las enormes cifras que rodean al sector.
En abril, Colliers contabilizaba casi 14 GW IT en proyectos anunciados en toda la Península Ibérica, pero esperaba entonces que algo más de 3.300 MW IT estuvieran operativos antes de 2030.
La actualización de octubre refuerza precisamente la necesidad de separar ambos conceptos.
“La Península Ibérica cuenta con condiciones para captar una parte de esa demanda, pero competirá combinando sostenibilidad con su capacidad para ofrecer energía disponible y proyectos ejecutables en tiempo y forma, no únicamente por el volumen anunciado de su pipeline”, explica Gonzalo Martín, Managing Director y Head of Data Centres Capital Markets, EMEA, en Colliers.
La electricidad se convierte en el verdadero cuello de botella
La inteligencia artificial necesita centros de datos, pero los centros de datos necesitan cantidades extraordinarias de electricidad. Y ahí aparece uno de los principales límites al crecimiento.
Reuters estima que la capacidad española podría multiplicarse aproximadamente por cuatro y alcanzar 3,9 GW en 2030. La Península Ibérica, conjuntamente, pasaría de representar el 5,8% de la capacidad europea en 2025 al 11,5% en 2030, según las estimaciones de Rystad Energy recogidas por la agencia.
El problema es hacer llegar electricidad suficiente y estable hasta esas instalaciones.
Colliers ya señalaba en su informe europeo del primer semestre que la disponibilidad de potencia, los plazos de conexión a la red y la planificación han adelantado a la propia demanda como principales restricciones al desarrollo de nuevos centros de datos.
Esta situación está generando, además, oportunidades en otra parte de la cadena de inversión.
Iberdrola, Endesa y EDP están trabajando en soluciones que combinan diferentes fuentes renovables y almacenamiento para proporcionar un suministro más estable a los centros de datos. Reuters destaca el creciente recurso a combinaciones de solar, eólica, hidroeléctrica y baterías.
La expansión de la IA empieza así a conectar dos grandes ciclos de inversión: infraestructura digital e infraestructura energética.
Un nuevo marco regulatorio puede cambiar las reglas
A la electricidad se añade ahora la regulación. El proyecto de Real Decreto publicado el 27 de agosto por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico plantea nuevos requisitos para los centros de datos que soliciten permisos de acceso y conexión a la red por una potencia igual o superior a 1 MW, según recoge el nuevo informe de Colliers.
La propuesta incorpora cuestiones como adicionalidad renovable, correlación horaria entre generación y consumo, eficiencia energética e hídrica y determinadas exigencias relacionadas con los datos dentro de la Unión Europea.
El texto continúa en revisión después de recibir más de 600 aportaciones durante la consulta pública, por lo que las condiciones definitivas todavía pueden cambiar.
El sector ha pedido, entre otras cuestiones, mayor flexibilidad en la correlación entre generación y consumo renovable y un tratamiento específico para proyectos que ya disponen de permisos.










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