El grupo UBS, ha alcanzado un acuerdo auspiciado por los reguladores nacionales para adquirir Credit Suisse, la segunda entidad más valiosa del país cuya viabilidad había quedado claramente amenazada tras el desplome de sus acciones por el pánico bancario de la semana pasada.
La operación, que ha sido diseñada por los reguladores suizos y cuenta con el visto bueno de la Reserva Federal estadounidense y el regulado europeo, está llamada a frenar la grave crisis de confianza en la que se había visto sumida la banca suiza tras el contagio provocado por la caída del Silicon Valley Bank (SVB) y Signature Bank.
La operación se ha cerrado por 3.000 millones de euros. Es decir, un precio de 0,77 euros por acción, apenas un 40% de los 1,88 euros a los que cotizaba la acción de Credit Suisse cuando los mercados cerraron el viernes.
Según los términos de la transacción, los accionistas de Credit Suisse recibirán una acción de UBS por cada 22,48 acciones de Credit Suisse que posean, lo que equivale a 0,76 CHF/acción por una contraprestación total de 3.000 millones de CHF. UBS se beneficia de una protección a la baja de 25 000 millones de CHF de la transacción para respaldar las marcas, los ajustes del precio de compra y los costes de reestructuración, así como de una protección adicional a la baja del 50% sobre los activos no esenciales. Ambos bancos tienen acceso ilimitado a las facilidades existentes del Banco Nacional Suizo, a través de las cuales pueden obtener liquidez del SNB de conformidad con las directrices sobre instrumentos de política monetaria.
Se espera que la combinación de los dos negocios genere un ritmo anual de reducción de costes de más de 8.000 millones de USD de aquí a 2027.
UBS Investment Bank reforzará su posición competitiva global con clientes institucionales, corporativos y de gestión de patrimonios mediante la aceleración de los objetivos estratégicos en Banca Global, al tiempo que gestionará a la baja el resto de Banca de Inversión de Credit Suisse. Los negocios combinados de banca de inversión representan aproximadamente el 25% de los activos ponderados por riesgo del Grupo.
UBS prevé que la operación se traducirá en un aumento de los beneficios por acción en 2027 y el banco seguirá estando capitalizado muy por encima de su objetivo del 13%.
«La adquisición de UBS es la mejor solución para restaurar la confianza que ha faltado en los mercado financieros recientemente», ha explicado el presidente del Gobierno suizo, Alain Berset. El presidente ha señalado que la salida de depósitos y la inestabilidad financiera demostraban que «no había otra solución posible» que la adquisición.
Principal Asset Management y Spectrum Asset Management consideran que «la liquidez y otras ayudas proporcionadas a Credit Suisse y UBS serán suficientes para proteger la economía suiza y ayudar a garantizar el buen funcionamiento del banco tras la fusión. Es importante señalar que Spectrum ha ido reduciendo posiciones en Credit Suisse durante el último año».
Para John J. Kriz, Senior Vice President, y Joe Urciuoli, Head of Research, «esta operación sitúa más claramente a UBS como empresa líder mundial en gestión de patrimonios y gestión de activos, con aproximadamente 5 trillones de dólares en activos invertidos. También refuerza la ya sólida posición de UBS en la banca doméstica suiza, aunque es muy posible que la posición combinada de ambas entidades se reduzca para hacer frente a las preocupaciones de concentración del mercado por parte de los reguladores y el gobierno suizo. Aunque la integración de Credit Suisse supondrá un reto para UBS, Spectrum es optimista en cuanto a que UBS estará a la altura de este desafío. Spectrum sigue considerando sólido el crédito de UBS».









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