El actual entorno de mercado exige construir carteras más sólidas, diversificadas y preparadas para convivir con un mapa de riesgos cada vez más complejo. Así lo explica Carlos Sánchez, asesor financiero de iCapital, en una entrevista concedida a Tiempo de Inversión TV en la que analiza el impacto de los riesgos geopolíticos, la evolución del precio del petróleo, la situación de la inflación, el endeudamiento público y las claves para proteger el patrimonio en un contexto de mayor incertidumbre.
Sánchez advierte de que, aunque los datos de crecimiento en algunas economías siguen siendo razonables, todavía no se ha visto plenamente el impacto económico y de mercado derivado del prolongado cierre del Estrecho de Ormuz.
Este factor, unido a un precio del petróleo situado en el entorno de los 100 dólares, podría tener implicaciones relevantes sobre la inflación y sobre la evolución de los activos financieros en los próximos meses.
El riesgo de estanflación vuelve al radar de los inversores
En Estados Unidos, el asesor de iCapital considera positivo que las expectativas de inflación de los agentes económicos permanezcan ancladas. Sin embargo, señala que el mercado deberá vigilar especialmente los próximos datos de IPC y de precios de producción, ya que el encarecimiento del petróleo puede acabar trasladándose a la economía real.
La preocupación es mayor en Europa. Según Sánchez, los indicadores adelantados de actividad se sitúan por debajo de la línea de 50 puntos, lo que refleja una economía en contracción, aunque no necesariamente en recesión. A ello se suma el repunte de la inflación. “En Europa nos preocuparía un posible escenario de estanflación”, señala el asesor de iCapital, en referencia a una combinación especialmente incómoda para los mercados: bajo crecimiento y precios elevados.
A corto plazo, iCapital trabaja en un escenario en el que la prioridad pasa por matizar riesgos, proteger las carteras y evitar una exposición excesiva a aquellos activos o regiones que puedan verse más afectados si el choque energético se prolonga. A medio y largo plazo, sin embargo, Sánchez apunta a otro problema estructural: el exceso de deuda pública y los elevados déficits fiscales.
“Más que pensar en el estallido de una burbuja, creemos que ya estamos inmersos en una crisis de deuda”, explica. En su opinión, esta situación se manifiesta en la pérdida de poder adquisitivo de las divisas fiduciarias, tanto el euro como el dólar, en un contexto en el que la inflación y la expansión fiscal siguen erosionando el valor real del dinero.
El dólar como cobertura táctica, pero no estructural
En un escenario de mayor tensión geopolítica, una de las preguntas clave es qué activos pueden actuar como diversificadores reales dentro de las carteras. Sánchez explica que, a muy corto plazo, la mejor cobertura ha sido el dólar, aunque matiza que iCapital mantiene una visión neutral sobre la divisa estadounidense.
“A corto plazo ha sido una buena cobertura para esta situación de crisis en el Estrecho de Ormuz”, señala. El motivo, según explica, es que algunos países del Golfo Pérsico habrían vendido oro para poder realizar pagos en dólares, lo que habría generado demanda de la divisa y favorecido su apreciación.
No obstante, Sánchez advierte de que este movimiento debe entenderse como un fenómeno puntual. A medio y largo plazo, considera que el dólar mantiene una tendencia de depreciación, especialmente por unas políticas económicas que apuntan hacia una divisa más débil. Por ello, el dólar puede servir como cobertura táctica en momentos concretos de estrés, pero no necesariamente como una solución estructural para proteger el patrimonio.
El asesor de iCapital también subraya que el mercado parece estar descontando una resolución relativamente rápida del conflicto. Una de las señales está en los futuros del petróleo, que cotizan en backwardation, es decir, con precios más bajos en los vencimientos largos que en los cortos. Esto sugiere que los inversores no esperan que la tensión se prolongue demasiado. Sin embargo, Sánchez advierte de que una complicación del escenario “sorprendería al mercado”.
Europa, emergentes y consumo discrecional, entre los segmentos más vulnerables
Si el conflicto geopolítico se agrava o el precio del petróleo se mantiene elevado durante más tiempo del previsto, iCapital identifica varios focos de riesgo. El primero es la eurozona, por su elevada dependencia energética. El segundo, algunos mercados emergentes, especialmente aquellos con mayor vulnerabilidad ante un encarecimiento de la energía.
En términos sectoriales, Sánchez se muestra más favorable hacia negocios defensivos, como salud, consumo básico y energía, que podrían comportarse mejor en un entorno de inflación persistente y tensión geopolítica. Por el contrario, recomienda vigilar sectores más sensibles al ciclo, especialmente el consumo discrecional, que puede sufrir si el aumento de los precios reduce la capacidad de gasto de los hogares.
El análisis cobra especial relevancia porque los mercados de renta variable se mantienen fuertes pese al deterioro de algunos riesgos macroeconómicos y geopolíticos. Para Sánchez, resulta llamativo que las bolsas continúen mostrando fortaleza con el petróleo en el entorno de los 100 dólares. Esta aparente desconexión entre los índices bursátiles y el aumento de las tensiones obliga a analizar con más detalle qué hay detrás de los máximos de mercado.
El peso de la inteligencia artificial y la concentración del mercado
Uno de los puntos de atención para los inversores es la elevada concentración de las subidas bursátiles. Sánchez recuerda que el mercado ha vuelto a una situación similar a la de años anteriores, en la que un número reducido de compañías, especialmente vinculadas a la inteligencia artificial, ha sido capaz de tirar de los principales índices.
La diferencia entre el S&P 500 ponderado por capitalización y el S&P 500 equiponderado es, en su opinión, una señal relevante. Mientras el primero refleja el fuerte peso de las grandes compañías tecnológicas, el segundo permite comprobar cómo se comporta el conjunto del mercado si todas las empresas tienen el mismo peso. Esa divergencia muestra que la subida no está siendo igual de amplia en todos los sectores.
“Si el resto de sectores no acompaña en la subida, ahí podemos tener un tema de riesgo”, advierte Sánchez. La inteligencia artificial sigue siendo un motor fundamental para los mercados, pero una excesiva dependencia de pocas compañías puede aumentar la vulnerabilidad de las carteras ante cualquier decepción en expectativas, resultados o valoraciones.
Al mismo tiempo, el asesor de iCapital reconoce que las pequeñas y medianas compañías estadounidenses también han acompañado parte del movimiento alcista. En particular, destaca que el Russell ha seguido la tendencia del Nasdaq, aunque el liderazgo más evidente sigue estando en el sector tecnológico.
✅ Carlos Sánchez (iCapital): «Nos preocupa un posible escenario de estanflación en Europa”, en tiempodeinversion.com










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