El Ibex 35 cerró este miércoles en 19.534 puntos, prácticamente sin cambios respecto a los 19.517,5 puntos del martes. Sin embargo, el dato final oculta una sesión mucho más movida.
El selectivo llegó a alcanzar los 19.718 puntos, pero fue perdiendo impulso a lo largo de la jornada hasta devolver prácticamente todo el avance. El mínimo quedó en 19.486,7 puntos.
El cierre confirma así la dificultad que está encontrando la Bolsa española para recuperar los máximos del verano y volver a atacar la barrera de los 20.000 puntos.
De rozar los 19.700 a quedarse prácticamente plano
La jornada comenzó con mejor tono.
El Ibex llegó a avanzar cerca de un 1% durante las primeras horas, apoyado por cierta relajación inicial en el petróleo y una mejor disposición de las Bolsas europeas.
Pero las compras perdieron intensidad.
La referencia internacional más importante llegó desde Estados Unidos, donde el mercado conoció nuevos datos de inflación mientras sigue intentando anticipar durante cuánto tiempo mantendrá la Reserva Federal una política monetaria restrictiva.
El problema continúa estando en los bonos. Las rentabilidades de la deuda estadounidense permanecen en niveles elevados después de que el Treasury a diez años alcanzara esta semana cotas no vistas desde 2007.
Ese escenario mantiene la presión sobre las valoraciones bursátiles: cuanto más ofrecen los bonos, mayor es la rentabilidad que los inversores exigen también a las acciones.
El petróleo sigue condicionando al Ibex
La energía continúa siendo otra de las grandes variables.
El Brent se mantuvo este miércoles por encima de los 100 dólares por barril, aunque lejos de algunos de los máximos alcanzados durante las últimas jornadas.
Para el Ibex, la evolución del crudo tiene una doble lectura.
Un petróleo elevado puede favorecer directamente a compañías como Repsol, pero también aumenta las presiones inflacionistas, reduce el margen de los bancos centrales para bajar tipos y encarece los costes de numerosas empresas.
La propia Repsol ofrece información actualizada para accionistas e inversores sobre la evolución del grupo y sus principales magnitudes.
Después de caer cerca de un 5% el martes, la petrolera mostró hoy un comportamiento mucho más estable.
Puig y Acciona destacan entre las subidas
La sesión volvió a mostrar una importante dispersión entre compañías.
Puig destacó entre los valores más fuertes durante buena parte de la jornada, con avances superiores al 3%, mientras Acciona también registró ganancias relevantes.
El comportamiento de Acciona y otras compañías ligadas a infraestructuras y renovables resulta especialmente interesante en un mercado dominado por las expectativas de tipos.
Los inversores pueden consultar directamente la información financiera y resultados en el área de accionistas e inversores de Acciona.
La dispersión continúa siendo una de las características más relevantes del mercado español. No todos los sectores están respondiendo igual al petróleo, la inflación y el coste del dinero.
ACS, entre los valores bajo presión
En el lado contrario volvió a aparecer ACS, que cotizó con descensos después de haber recibido recientemente varias revisiones de valoración.
El grupo está cada vez más expuesto a una de las grandes temáticas de inversión del momento: la construcción de centros de datos e infraestructuras necesarias para el desarrollo de la inteligencia artificial.
Esa exposición ofrece oportunidades de crecimiento, pero también ha abierto un debate entre los analistas sobre las enormes necesidades de inversión asociadas al desarrollo de estas infraestructuras.
Los resultados y presentaciones corporativas pueden consultarse directamente en ACS.
El Ibex cierra septiembre lejos de máximos
La sesión tiene además un componente especial: pone fin al mes de septiembre.
El índice comenzó el mes alrededor de los 19.800 puntos y termina ligeramente por debajo de los 19.550. Pero sigue moviéndose en niveles históricamente elevados después del fuerte avance acumulado durante los últimos meses.
El máximo anual permanece en los 20.356,5 puntos, alcanzado en agosto.
La distancia respecto a ese nivel no es especialmente grande, pero el comportamiento de las últimas jornadas muestra que el mercado necesita nuevos catalizadores para volver a atacarlo.
En Tiempo de Inversión hemos analizado si el Ibex 35 puede seguir subiendo y qué factores pueden determinar su evolución.
También hemos estudiado qué acciones españolas presentan mayor potencial de subida según los analistas y cómo están invirtiendo los principales fondos de Bolsa española.
Qué vigilar mañana
El comienzo de octubre mantiene prácticamente intactas las grandes preguntas del mercado.
Petróleo y bonos continuarán siendo las dos referencias más importantes. Una nueva escalada del crudo volvería a alimentar las preocupaciones sobre inflación, mientras que las rentabilidades de la deuda determinarán buena parte del comportamiento de los sectores más sensibles a tipos.
También habrá que seguir a Repsol, después de las fuertes oscilaciones de las últimas sesiones, y a la banca, que continúa teniendo un peso determinante en el Ibex.
Pero el cierre de septiembre deja otra conclusión.
Más que la dirección del índice, la gran historia de las últimas semanas está siendo la creciente diferencia entre compañías y sectores.
Ese comportamiento ayuda a explicar por qué los inversores profesionales están prestando cada vez más atención a la selección de valores. Como hemos analizado en Tiempo de Inversión, los grandes inversores han aumentado su interés por la Bolsa española y más de la mitad del mercado español está ya en manos de inversores internacionales.
El Ibex termina septiembre en 19.534 puntos. Octubre comenzará con una referencia muy clara: comprobar si el índice vuelve a encontrar fuerzas para acercarse a los 20.000 o continúa atrapado en el rango de las últimas sesiones.









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