Ana María Expósito (iCapital): El gran olvidado de la renta variable.- Los mercados frontera se caracterizan por ser menos avanzados, más pequeños y menos accesibles que los emergentes. Son países que, aunque no han alcanzado el nivel de desarrollo de los emergentes, presentan el potencial de crecimiento para hacerlo de cara a futuro.
Para los inversores que están dispuestos a asumir un horizonte temporal de largo plazo, estos mercados son considerados como una oportunidad, ya que ofrecen un mayor potencial de crecimiento, debido a su proceso de desarrollo económico y de integración en la economía global.
¿En qué se basan para clasificar un país como desarrollado, emergente o frontera? Los criterios principales son el tamaño y liquidez del mercado bursátil, accesibilidad para el inversor extranjero, estabilidad macroeconómica y política e infraestructura del mercado financiero.
¿Qué países forman parte de los mercados frontera?
Algunos ejemplos de países considerados mercados frontera son Vietnam, Kazajistán, Croacia, Estonia, Marruecos y Sri Lanka.
Dicho esto, como se puede suponer, esta clasificación puede variar con el tiempo, ya que los países pueden subir o bajar de categoría. Por ejemplo, en 2019, Arabia Saudita fue reclasificada como mercado emergente y en 2014, Emiratos Árabes, tras implementar reformas en sus mercados financieros y facilitar el acceso a la inversión extranjera.
Estos mercados representan un nicho que la mayoría de los inversores pasa por alto. Su asignación en las carteras globales es mínima o inexistente, están muy poco analizados y la participación extranjera es muy baja. Es decir, nos encontramos con un mercado muy ineficiente, lo que crea un entorno ideal para la gestión activa y la generación de Alpha.
La inversión en estos mercados ofrece importantes oportunidades, pero como era de esperar, no exentas de riesgos significativos, relacionados con la inestabilidad política y económica, así como con la liquidez limitada y una mayor volatilidad de precios y de sus divisas.
Un aspecto positivo que destacar es la diversificación que estos mercados aportan a la cartera gracias a su baja correlación con el resto de los mercados. Además, incluso entre ellos mismos (los mercados frontera), la correlación también es baja. Por ejemplo, Estonia no se va a ver afectada por lo que pase en Sri Lanka.
En definitiva, estamos ante un territorio poco explorado, que se presenta como una oportunidad atractiva para inversores con un horizonte de inversión de largo plazo, siempre que estén dispuestos a asumir los riesgos que implica, y que busquen hacerlo con un equipo gestor activo, especializado y con amplia experiencia en esta estrategia.
🎯 Ana María Expósito (iCapital): El gran olvidado de la renta variable, en tiempodeinversion.com










0 comentarios